hoja de sala

“Muro de Maravillas” (Hoja de sala de Esteban Torres Ayastuy).

Entre el 9 de Octubre (2015) y el 22 de Febrero (2016) Charo Garaigorta hablará de ciertos usos del arte, y lo hará presentando un fenómeno; una suerte de 75 piezas de pared que conformaron su muro de trabajo durante un año, y que se trasladarán en dos fases a el espacio La Taller.

Estas piezas, básicamente fotocopias asistidas con color y redibujadas en Mylar, parten de una disculpa arquitectónica, y tanto en la primera fase como en la segunda están extraídas del libro Soviet Modernism / TheUnknow History. Si bien en la primera fase viene inspirada en diferentes edificios de la ex Unión Soviética, en la segunda el trabajo se obsesionará con una imagen a doble página (158-159) del libro; la terraza-puente del edificio de la sede central del Banco de Georgia en Tblisi.

En su día, la imaginería de este libro con su arquitectura casi difunta convocó una especie de deriva en el ánimo de la artista produciendo una excitación en su manipulación, un llamado a verse en ella durante meses y meses. “en algunos edificios del libro, el tradicional uso a la rusa del color en las fachadas de hormigón los hace parecer maquillados, travestidos hacia el Kitsch; manipulados post-mortem con una especie de coloretes de tanatorio que de  alguna forma los visten para una vida “posterior” a su arquitectura. Son construcciones que tienen la función sumergida en el ornamento, enrevesada por una ilusión individual de transcendencia, de invento; un invento en el que la arquitectura se convierte en Eco”. Entendiendo esto, Charo Garaigorta organizó su Muro,  utilizó la  photo-finish de estas estructuras para fusionárlas y asociarlas con su urgencia y sus formas. En sus palabras “quiero trabajarlos hasta que terminen ellos y empiece YO”.

Como veremos en la exposición, estas edificaciones –especialmente el edificio del Banco de Georgia- irán sufriendo una suerte de absorción personal, un Twist que nos evidencia un tipo de trabajo en el arte (o desde el arte) de Charo Garaigorta. Un punto de control sobre estas arquitecturas a las que se eterniza y ensimisma en las simetrías, se humilla en la catástrofe o neutraliza con la repetición obsesiva de sus gestos. En la exposición tendremos la sensación de asistir a los escapes de la atención a un discurso, a su alteración. Los edificios irán perdiendo realidad,  pertenencia a un lugar arquitectónico e histórico, para acomodarse a otra época en la que son queridos (o requeridos)… en la que sus formas se re-monumentalizan proporcionando acompañamiento; aunque solo sea para ser revividas – como en el caso de Charo- como un objeto de proyección, un soporte de emancipación personal ante la brutalidad de la vida.

En la exposición de La Taller vamos a asistir a este proceso. Entre otras cosas porque este proceso, que en Charo duró más de un año, merece la pena ser re-activado como tal; merece la pena ser programado. Nos interesarán sobre todo las expresiones indirectas de este trabajo, su capacidad de generar emociones liberadas, no controladas por el autor; algo más que un paquete de formas y conceptos diseñado para producir Gags intelectuales (comerciales), “ yo hago el muro para visualizar un pensamiento, una premonición, un presentimiento; no para presentarlo solucionado”, como dice Luis Camnitzer, “el arte es un lugar donde se pueden pensar cosas que no son pensables en otros lugares (…) un buen problema artístico, una buena premonición, un buen presentimiento, no es agotable, una buena solución tiene reverberaciones”.

En este sentido La Taller se convierte en un espacio documentador, y lo hará manteniendo una estructura que respeta la idea de temporalidad con la que fue ejecutada la pieza de Charo. Principalmente se trata de un Collage expansivo; tanto en el tiempo – la ocupación durará alrededor de 3 meses- como en el propio espacio – que se irá tatuando en dos fases con dibujos y textos. En su primera fase Promesa se expondrán a la vez 6 piezas finales (en las que se paró el proceso) para relacionarlas con los primeros bocetos o tanteos del mismo. En la segunda fase Twist se completará el espacio – elíptico en la primera- con las variantes del edificio de la sede central del Banco de Georgia en Tblisi, quedando activado el circuito temporal. También habrá un audiovisual que se irá articulando con diferentes opiniones de la artista sobre su proceso creativo.