Proyecto science is fiction

Science is fiction: la ciencia es ficción. Esta parte del título procede de un libro que examina la obra de Jean Painlevé, un director de documentales científicos que fue, entre otras cosas, el primero en filmar el parto del caballo de mar macho.

Tanto el documental de Painlevé como el propio animal sirvieron de disculpa para éste proyecto-experimento llevado a cabo en el Aquarium de Donostia-San Sebastián y sobre el cual llevo trabajando dos años. A partir de este animal y de su anécdota reproductiva el trabajo se formalizó a través de un audiovisual y de dibujos, esculturas, fetiches y libros. Parte del material se dispuso en vitrinas siguiendo la idea de la organización pedagógica de los antiguos gabinetes de maravillas. Todos estos artefactos intentan responder a la necesidad del ser humano de encontrar significados y una conexión con la naturaleza, así como a la permanente necesidad de clasificar nuestro conocimiento.

Todo este escenario emocional —que parte de la contemplación y estudio de ese animal— se exhibe en un acuario por ser un espacio adecuado y conceptualmente coherente con la propuesta.

El hecho de articular un proyecto nacido de la ciencia permitió —desde su conjunción con la práctica artística— emparentar, bien sea por metáfora o por relación, temas como la antropología, el género, la educación, la divulgación científica… y muchos otros campos. Desde el principio se presentaba como atractiva la idea de expandir, partiendo de tan curioso animal, una formalización coral que se entendiera como un parto emocional.

Los formatos empleados pretenden potenciar un diálogo y una contextualización interesante para el proyecto. En definitiva, parece coherente utilizar un animal, el caballito de mar, como icono para entrar en diferentes áreas de conocimiento y que éstas se escenifiquen en el espacio de un acuario, pero realizándolo además bajo una premisa expositiva novedosa y no según un formato clásico de exposición temporal, ya que la obra se integra en diversas vitrinas del museo así como en acuarios y otros espacios. Se consigue de esta manera que el proyecto sea un diálogo abierto y más sutil que la mera concatenación de objetos expuestos en un espacio único.

¿POR QUÉ EL CABALLO DE MAR?

Se eligió el caballo de mar por varias razones, pero en primer lugar por su extraño rol sexual. En esta especie es el macho quien da a luz. Es también un animal que representa el misterio de las aguas desconocidas. Aunque de apariencia delicada, en él parecen confluir fuerzas contradictorias, desde su pertenencia a un imaginario asociado a la infancia hasta su cuerpo extrusionado, extraño de forma y funciones. Son fuerzas que finalmente contradicen la impresión inicial de ternura.

El caballo de mar es el guión, el hilo conductor para crear un mecanismo interactivo mediante el cual se nos permite establecer un diálogo, una experiencia, con las obras que vamos encontrando a lo largo del recorrido por el Aquarium.

El contexto del Aquarium de San Sebastián sirve al artista para enriquecer su obra a través de las dialécticas y los juegos que se establecen en los recorridos. Es una explosión de contenidos, inspiración, pensamientos, conocimientos y sentimientos que van recogiéndose a lo largo de la visita.

Science is fiction, una obsesión animal toca temas tan diversos como la dicotomía arte/ciencia. Los temas se articulan desde un proceso de información y explicación y desde la cogitación de los contenidos. Contenidos que germinan, en mi mente y en otras.

¿Cómo se explica el mundo desde la ciencia y desde el arte? ¿Cómo miramos estos objetos si, a pesar de ser arte, aparecen en un contexto científico? ¿Y cómo nos miran ellos? ¿Cómo funcionan las palabras cuando están con las imágenes? ¿Cómo sería el mundo si los hombres diesen a luz? Penetramos en territorios fronterizos entre la ficción y lo real.

Muchos de estos temas se hallan implícitos desde sus orígenes en el concepto “mar”, que engloba lo inexplicable, lo oscuro, los miedos, y que es una metáfora del fondo de nuestra cabeza. No es de extrañar que el mar fuera un tema de gran interés para los surrealistas.

Resulta sumamente atrevido, y avanzado, circular por un pasillo de cristal donde ves a los peces, desde abajo, como si fueran pájaros. Es irreal, y antinatural dentro de nuestras vidas. Pero captura nuestro asombro. Y el estado de asombro es una buena base para entender este trabajo.

* Andy Masaki Bellows, Marina McDougall y Brigitte Berg, eds., Science is Fiction: The Films of Jean Painlevé (The MIT Press y Brico Press, 2000).